** JULIO ROBLES * *
DOSSIER INFORMATIVO SOBRE LA MUERTE DE JULIO ROBLES
Fallece a los 49 años el diestro salmantino Julio Robles
figura del toreo contemporáneo
Julio Robles muere a los 49 años a causa de una perforación de colon
Reacciones
Ortega Cano: Robles fue el espejo de toreros y en la vida
Victoriano Valencia: «Robles ha sido espejo de muchos toreros»
ABC. Martes, 16 de enero´2001. JUAN CARLOS LÓPEZ. Multitudinaria y emotiva despedida a Julio Robles en Salamanca
El mundo del toro despidió ayer al diestro Julio Robles, «un hombre de bien y mejor profesional», como le definieron numerosas personalidades de la vida social, política y taurina de toda España. Más de diez mil personas quisieron dar su último adiós al torero. Los restos mortales de Robles, de 49 años, fueron enterrados en el panteón familiar del cementerio salmantino de Ahigal de los Aceiteros (Salamanca), en medio del dolor de familiares, amigos y representantes del mundo del toro.
Miles de salmantinos despedían al torero en una misa funeral celebrada por la mañana en la iglesia de los Dominicos, que precedió a un emocionante homenaje en la plaza de toros de La Glorieta, donde matadores como Ponce, Espartaco, Capea o El Viti, portaron a hombros sus restos mortales para dar la vuelta al ruedo en medio de aplausos y lágrimas de amigos y familiares.
Este fue el último adiós en una jornada en la que el superior del convento de los Dominicos en Salamanca, el padre José Ramón Sánchez, señaló en la misa funeral la importancia que Robles daba a sus amistades, así como su generosidad con los compañeros de profesión. Según señaló en el funeral el padre Sánchez, Robles dejó escrito antes de fallecer: «Mi vida ha sido como el viento que llega, sopla y se va; he sido feliz con mi familia y mis amigos y siempre os tendré presentes».
A esta despedida a la figura del toreo salmantina acudieron numerosas personalidades del planeta taurino como Victoriano Valencia —apoderado de Robles durante más de una década—, Enrique Ponce, El Viti, El Niño de la Capea, José Antonio Campuzano, Joselito, El Tato, Óscar Higares, Ortega Cano y su esposa Rocío Jurado, Rafael Camino, Pepín Liria, David Luguillano, Cristina Sánchez, Rui Bento, Juan Diego, Guillermo Marín, Espartaco, Curro Vázquez, José Tomás, Eugenio de Mora, Roberto Domínguez, Miguel Abellán, Andrés Vázquez, Julio Norte, Mateo Carreño y los ganaderos Victorino Martín y Alipio Pérez Tabernero, entre otros.
Más de setenta coronas
Más de sesenta coronas y numerosos ramos de flores procedentes de todos los puntos de España llegaron hasta la capilla ardiente con los restos mortales del diestro Julio Robles —por donde pasaron más de diez mil personas que quisieron despedir al torero—.
El alcalde de Salamanca, Julián Lanzarote, estudia ahora la posibilidad de «celebrar un gran homenaje póstumo a la figura de Julio Robles, que, junto a Santiago Martín “El Viti” y Pedro Gutiérrez Moya “Niño de la Capea”, ha formado la denominada terna de oro del toreo charro». Robles recibió la Medalla de Oro de la Ciudad en 1992, máximo galardón que se concede en esta capital.
Julio Robles falleció en la tarde del domingo al no poder superar una intervención quirúrgica como consecuencia de una peritonitis aguda por perforación de colon. La inesperada muerte del diestro provocó un torrente de declaraciones de aficionados y profesionales del mundo del toro que le sitúan como «uno de los grandes toreros del siglo XX».
El Ayuntamiento de Salamanca ha decretado dos días de luto oficial por el maestro Julio Robles, por todo lo que ha significado para esta ciudad castellana.
El estado de salud del diestro abulense era precario desde el percance que sufrió en la plaza francesa de Béziers, el 13 de agosto de 1990, lo que le mantuvo desde entonces en silla de ruedas. El diestro fue intervenido quirúrgicamente a vida o muerte, según informaron los familiares, siendo ingresado después en la UVI, donde falleció a las cinco de la tarde.
Primer vestido de luces
Avelino Julio Robles Hernández nació en Fontiveros (Ávila) el 4 de diciembre de 1951. Robles, que desde muy temprana edad estuvo en contacto con el campo charro, se vistió por vez primera de luces el 28 de agosto de 1968 en Villavieja de Yeltes (Salamanca), y durante esa temporada intervino en 40 festejos económicos. Debutó con picadores el 10 de mayo de 1970, en la plaza de Lérida, y tomó parte en 25 corridas en esa categoría, según informa Efe.
El torero de Ávila hizo su presentación en Madrid el 10 de junio de 1972, alternando con Angelete y El Niño de la Capea, con toros de Juan Pedro Domecq. Ocho días más tarde repitió con Capea, ya que ambos habían conseguido un gran éxito. El 8 de julio de ese año tomó la alternativa en Barcelona, con Diego Puerta como padrino y Paco Camino como testigo. Esa misma temporada obtuvo el «Capote de oro y piedras preciosas», otorgado por el Club Colavides de Bilbao a la mejor faena de la Feria bilbaína.
El 23 de mayo de 1973 confirmó la alternativa en la Monumental de Las Ventas, de manos de Antonio Bienvenida y en presencia de Palomo Linares. Entre sus mejores actuaciones en Madrid, destacan las del 18 de mayo de 1975 y el 24 de mayo de 1978. En diciembre de 1984 consiguió en Barcelona los premios a la mejor estocada y a la mejor faena. En la temporada de 1987 tuvo que dejar un tiempo de torear a causa de una lesión de abductores y reapareció el 28 de noviembre de ese año en Quito (Ecuador). Ese temporada toreó en 36 corridas y los aficionados recuerdan la memorable faena que Robles hizo en Las Ventas a un toro de Bartolomé.
Posteriormente, tuvo que interrumpir varias corridas debido a la lesión y reapareció en mayo de 1988 en San Isidro. Ese año toreó un total de 55 corridas en las que cortó 33 orejas. En 1989 realizó buenas actuaciones en la Feria del Pilar de Zaragoza, en Valladolid, Salamanca y en Pamplona, donde fue uno de los triunfadores. Esa temporada participó en 63 corridas, en las que cortó 66 orejas.
Tres puertas grandes
Tres Puertas Grandes venteñas (1983, 1985 y 1989) coronan su trayectoria, aunque en el año 84 sólo la negativa presidencial impidió una nueva salida a hombros por la calle de Alcalá.
El 13 de agosto de 1990, después de torear en Pamplona y en Santander, resultó gravemente herido al ser volteado por un toro de Cayetano Muñoz, de nombre «Timador» en la plaza gala de Béziers. Sufrió un traumatismo del raquis cervical entre la quinta y la sexta vértebra, que le provocó la tetraplejia. Desde que padeció el grave percance Julio Robles paso la mayor parte de su vida en su finca salmantina.
Numerosos homenajes
Desde la cogida de Robles en agosto de 1990, el torero ha sido objeto de numerosos homenajes y distinciones. Radio Nacional de España (RNE) en Salamanca instituyó en su honor el 6 de septiembre de ese mismo año el premio al mejor toreo a la verónica. El Ayuntamiento de la localidad abulense de Fontiveros, pueblo natal de Julio Robles, adoptó el acuerdo unánime de nombrarle hijo predilecto del municipio y ponerle su nombre a una de las calles, precisamente la misma en la que nació el diestro (12-02-1991).
También se le homenajeó en un gran festival en Salamanca en 1992, donde participaron doce matadores.Después de este homenaje en Salamanca, cuya corporación municipal le entregó la Medalla de Oro de la Ciudad el 12 de septiembre, el 24 de octubre de ese año se celebró otro en el coso de Las Ventas. Otros reconocimientos que ha recibido son el nombre de una plaza en Almería (1992) o el homenaje que le tributó en 1994 la Escuela Taurina de Madrid.
Robles declaró en varias entrevistas en el transcurso de su paciente y dura rehabilitación que «la fe es lo más importante, y como he recuperado tanto en este tiempo, tarde o temprano sé que Dios me ayudará a andar. Torear, no sé si torearé en una plaza de toros, pero ponerme delante, pienso que no me moriré sin ponerme delante». Julio Robles, que manejó el capote como pocos y fue un estupendo muletero y estoqueador, descanse en paz.





